La alimentación adecuada en la etapa escolar La alimentación adecuada en la etapa escolar

Asegurar la alimentación adecuada en los niños cuando comienzan la edad escolar puede ser una tarea dificil.

El cambio en los horarios y las rutinas que se da en esta época, sumado a la disminución de los momentos compartidos en familia, hace que para los padres sea más dificil hacer un seguimiento oportuno a estos nuevos hábitos alimenticios de los pequeños.

Si estos no conservan una dieta completa y balanceada según los requerimientos nutricionales propios de su edad, pueden llegar a tener una carencia de nutrientes que termina afectando su correcto crecimiento tanto físico como cognitivo.

Según la Encuesta Nacional de Situación Nutricional 2010 de Colombia (ENSIN), los menores de 5 años en este país son susceptibles a deficiencias importantes de hierro, zinc y vitamina A. Por eso es importante mantener en su dieta diaria productos que aporten estos elementos. La nutrióloga pediatra Silvana Dadán, explica que en la alimentación de los pequeños es fundamental incluir carnes blancas y rojas, huevos, vegetales y frutas, harinas idealmente integrales o fortificadas y lácteos.

“El hierro, ayuda a que esté más activo y concentrado para que tenga un mejor desempeño escolar; Zinc, Vitaminas A y C, que ayudan a fortalecer sus defensas para impedir que se enferme con facilidad; y en general, proteínas, calcio, Vitaminas A y D para que tenga huesos sanos y fuertes y esté activo; son un aliado fundamental en el crecimiento y desarrollo de los niños en esta etapa”, explica la doctora Dadán.

Consejos para asegurar una nutrición adecuada:

  • No saltarse el desayuno. Cerca del 10% de los niños tienen esta costumbre, cuando esta es la comida más importante del día para quienes están en edad escolar. Un buen desayuno debe incluir pequeñas porciones de los cuatros grupos de alimentos básicos: carbohidratos, proteinas, frutas, verduras y una bebida láctea.
  • Las comidas intermedias también son claves durante esta época pues aportan la energía que el menor necesita para continuar la jornada escolar. Sin embargo muchas veces se termina cayendo en snacks poco saludables. Una buena idea es incluir un lácteo como un yogur, barritas de cereal o frutas.
  • A pesar de las nuevas rutinas del menor, procure conservar algunas comidas en familia que permitan crear buenos hábitos de alimentación. Aproveche estos momentos para explicarle sobre los aportes que los diferentes grupos alimenticios tienen sobre su organismo.