La hipersomnia, esa condición que impide un descanso reparador La hipersomnia, esa condición que impide un descanso reparador

La hipersomnia, esa condición que impide un descanso reparador

30 Noviembre, 2015 María Alejandra Tavera


Dormir es uno de los procesos más importantes que realiza el cuerpo humano, el sueño repara y nos ayuda a recuperar fuerzas para comenzar una nueva jornada. Aunque muchas personas lo hagan durante el tiempo recomendado, es decir, de siete a ocho horas diarias, existe una condición, llamada hipersonmina, que no permite que se consiga el reposo total.

Las personas que sufren de esta enfermedad no tienen inconvenientes a la hora de conciliar el sueño, pero se les dificulta mucho despertarse y pasan todo el día cansados y con sueño. Esto los lleva a tener problemas de atención, concentración, a sentirse incómodos e incluso a tener dificultades en sus trabajos, lo que afecta su autoestima.

La hipersonmina puedes confundirse con la narcolepsia, la diferencia radica en que los que padecen la primera consiguen dormirse con facilidad, incluso mejor que otras personas, pero no logran ese “sueño reparador” que permite despertarse con energía; en el segundo caso, por el contrario, sucede una somnolencia extrema, y quienes la padecen deben por ejemplo activar varias alarmas para lograr levantarse de la cama.

Lo que le sucede a estas personas con hipersomnia es que tienen un sueño de mala calidad, debido a pausas en la respiración, lo que causa despertares eléctricos durante la noche y esto provoca un descanso irregular y poco eficiente.

Posibles causas

El origen de esta enfermedad puede deberse a diferentes motivos dentro de los que cabe resaltar:

-Factores genéticos

-Trastornos psicológicos

-Medicamentos

-Enfermedades como fibromialgia

-Daños cerebrales

Cómo tratarla

Cuando la condición es leve o moderada las recomendaciones son:

-Hacer ejercicio.

-Bajar de peso.

-Dormir de lado.

-Evitar el alcohol y el tabaco.

-No consumir café ni bebidas estimulantes antes de irse a dormir.

-Establecer horarios fijos de sueño.

-Tener un ambiente adecuado para hacerlo. Donde haya oscuridad, silencio y una cama y almohadas cómodas.

Si los síntomas persisten, existen métodos como dormir con una máscara nasal para evitar las interrupciones o tomar medicamentos. Recuerde no automedicarse y consultar al especialista ante la aparición de las señales.