La terapia, clave ante el trauma craneoencefálico La terapia, clave ante el trauma craneoencefálico

El alto número de accidentes de tránsito que se registra en Colombia, lleva a que el trauma craneoencefálico sea una de las patologías que más se presente en la población, con un promedio de 200 casos por cada 100 mil habitantes. 

Así lo confirma un reporte de la Clínica Universidad de La Sabana que explica que quienes se recuperan de este tipo de accidentes, dependiendo de las condiciones particulares del trauma pueden, en algunos casos, retomar sus roles previos, pero en casos más graves pueden requerir adaptaciones específicas en sus funciones laborales o estudiantiles, o llegar a requerir cuidado permanente.

“En el trauma craneoencefálico, las estadísticas muestran que el 70% de los pacientes se logran recuperar; en el 9% de los casos las personas mueren antes de llegar al hospital; el 6% fallecen cuando están hospitalizados y el 15% quedan con secuelas que alteran su funcionalidad de manera moderada, grave o incluso hasta quedar en estado vegetativo”, explica el director del centro hospitalario, Juan Guillermo Ortiz.

El plan de rehabilitación es fundamental a la hora de lograr una mejor recuperación luego de un trauma craneoencefálico. En este juegan un rol muy importante no solo la persona afectada sino también su familia que debe comprometerse con la intensidad, frecuencia y estructura de las terapias que se definirán según la severidad del traumatismo y el compromiso motor, sensorial, o neurológico que pueda presentarse.

Asimismo es clave la velocidad con que se atienda a los pacientes para mejorar su pronóstico, pues la falta de oxígeno que se da en el cerebro durante el trauma en sólo 10 minutos puede llevar a que se agoten las reservas energéticas y se dé una lesión neuronal progresiva. “Cuando hay un evento súbito la presión en el cráneo se dispara rápidamente y aparecen el edema cerebral, la hidrocefalia aguda y los hematomas intracraneanos. En este caso se debe intervenir rápidamente para controlar el daño y, por supuesto, intentar recuperar la fisiología cerebral normal”, asegura el experto.