La vida siempre tiene dos lados La vida siempre tiene dos lados

La lateralidad de un ser humano, es decir, lo que define si alguien nace diestro o zurdo, incide de manera directa en su desarrollo individual.

Asesora: Juliana Torres Upegui, psicóloga y magíster en neuropsicología clínica

Si la medicina no hubiese evolucionado de manera vertiginosa durante el siglo pasado, muchos de los prejuicios frente a las actitudes o características particulares de algunas personas seguirían profundizándose y estropeando sus vidas.

Parte de los que encontraron un salvavidas para esa especie de inquisición frente a las manifestaciones del cuerpo, por no hacer parte de la “normalidad”, fueron los zurdos —un 10 % de la población mundial—, que hasta hace apenas unas décadas eran considerados en sus propios núcleos familiares como poseedores de una conducta que debía corregirse. Sin embargo, hoy son vistos por los médicos como personas dotadas con habilidades muy especiales.

Aunque la ciencia aún estudia las razones para entender por qué unos seres humanos nacen siendo diestros y otros zurdos, lo cierto es que tener una u otra condición incide en el funcionamiento cerebral y en las habilidades neuronales.

La doctora Juliana Torres Upegui, magíster en neuropsicología clínica, señala que sí existen marcadas diferencias entre diestros y zurdos gracias a un fenómeno conocido como la lateralidad cerebral, que hace referencia a la ubicación de ciertas funciones en los dos hemisferios que componen el cerebro.

“En el hemisferio derecho se localizan funciones como la motricidad, las habilidades cognitivas, la atención, la localización geoespacial, entre otras; mientras que en el izquierdo están la memoria, la percepción, el equilibrio y el lenguaje”, explica.

La materia gris

De acuerdo con la experta, esas funciones hacen que una persona zurda esté predispuesta a ser más hábil con el lenguaje y a ser extrovertida, habilidad en la lógica matemática, así como a tener mayor equilibrio y fuerza. Una diestra, por su parte, puede desarrollar con mayor habilidad expresiones artísticas como la pintura y la música, así como tener mayor facilidad de controlar sus emociones y tender a la introspección.

El reconocimiento de esas diferencias puede ayudar a estimular las inteligencias múltiples, para potenciar el talento y permitir mejores desempeños en ciertas actividades, o dedicarse a determinados oficios y profesiones.

“También es importante considerar esa lateralidad, para saber cómo, desde la neuropsicología clínica, se planean las terapias ocupacionales cuando existe algún tipo de patología”, explica la psicóloga Torres Upegui.

Otra característica del cerebro que puede incidir en la predisposición de los zurdos para desarrollar mejor ciertas actividades es la ubicación de lo que popularmente se conoce como la materia gris y, se asocia con la inteligencia. “La materia gris es en realidad una sustancia en la que se localiza la actividad neuronal, encargada del procesamiento de la información. Una persona zurda puede procesar la información más rápido que una diestra”, destaca la experta.

Diestros o zurdos, lo cierto es que, en el desarrollo cerebral, es importante respetar la lateralidad del cuerpo, tanto para potenciar las habilidades que podría tener, según la localización de estas, como para evitar trastornos.

“En consulta, todavía es frecuente que algunos padres busquen ayuda para que su hijo zurdo se vuelva diestro. Hacer esa supuesta corrección, lo único que propiciará son problemas a nivel de comportamiento y puede generar frustraciones, lastimar la autoestima e impedir el desarrollo de las habilidades cognitivas del niño”, asegura la magíster.

Los padres pueden conocer la lateralidad de sus hijos desde que están muy pequeños, por medio de la observación de los movimientos y la forma en que descargan su cuerpo hacia uno u otro lado. Hacer consciente esta particularidad puede ayudar a que los menores, bien sea que estén marcados por la lateralidad derecha o izquierda, potencien sus habilidades y puedan ser más felices cuando crezcan.

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Los ambidiestros

Así como una buena proporción de las personas nace diestra y un porcentaje más pequeño corresponde a los zurdos, existen las que pueden desarrollar su lateralidad después de nacer —solo 1 % de la población mundial—. Se trata de los ambidiestros, individuos que no se clasifican ni en una ni en otra condición, sino que tienen la capacidad para desarrollar uno u otro hemisferio.

“Cuando un padre se encuentra con que su hijo hace la misma fuerza para el lado derecho que para el izquierdo, o agarra las cosas o patea un balón con la misma fuerza en ambas partes del cuerpo, significa que es ambidiestro”, explica la psicóloga.

Agrega la especialista que a un niño con esta particularidad se le debe ayudar para que defina su lateralidad, así como para que potencie uno de sus hemisferios, ya que esa condición le puede generar una ambigüedad que dificulte procesos cognitivos.

Desde pequeños se puede estimular a los niños para que desarrollen ciertas actividades u oficios, teniendo en cuenta si son diestros o zurdos.

10%en promedio, es el porcentaje de personas zurdas en todo el mundo.