Lo ecológico a prueba Lo ecológico a prueba

Consumidores cada vez más conscientes de su huella ambiental han puesto en auge cepillos y pastas alternativas. Conozca si son válidos para una buena salud oral.

Asesora: Gloria María Jiménez Villa
Odontóloga adscrita a Coomeva Medicina Prepagada

Las tendencias en auge como los cepillos de dientes de bambú, las cremas dentales en pastillas, entre otras alternativas pretenden reducir el impacto que genera la contaminación del plástico y los productos químicos usados en los utensilios de salud oral: alrededor de 20 mil millones de cepillos y cerca de un billón de tubos de crema dental son desechados al año en el mundo. Estos últimos, además, están compuestos por un 75 % de plástico y un 25 % de aluminio. Pero ¿son igual de efectivos para la salud bucodental?

De acuerdo con la odontóloga Gloria María Jiménez Villa lo primero que se debe hacer, si se quieren usar estos elementos, es consultar con un especialista. “El impacto de estos productos alternativos depende de la información adecuada que tengan las personas al escoger los productos de higiene y cuidado bucal, por lo que recomiendo informarse sobre los componentes de estos”, explica la odontóloga.

¿Ciento por ciento ecológicos?

La mayor bondad de los cepillos de bambú en comparación con los tradicionales de plástico es el potencial para biodegradarse y aportar así a la reducción de desechos, pero no todos los de esta alternativa son totalmente ecológicos. “Las cerdas de la mayoría de cepillos de dientes de bambú que se encuentran en el mercado están hechas en nylon, las mismas que las de uno con mango de plástico. Este componente se debe tener en cuenta a la hora de desechar el cepillo, ya que el mango al ser de bambú es biodegradable o compostable, pero las cerdas no”. Por eso, es necesario retirarle las cerdas con una pinza o una tijera para hacer una adecuada disposición final de este.

Algunos cepillos de bambú tienen cerdas elaboradas a partir de componentes naturales que pueden hacer daño, rayar el esmalte dental o lastimar las encías. Por eso es muy importante preguntar sobre sus componentes. Por lo general, estos productos ecológicos no están enfocados en niños debido a sus características. “Por el tamaño de la cabeza de los cepillos y su mango, se recomiendan solo para adultos. Igual que las cremas dentales en pastillas, porque un niño se las puede tragar con facilidad. Además, esas pastillas en su mayoría no contienen flúor y en esa etapa de la vida hay que cepillarse con una crema dental que lo contenga para asegurar el efecto anticaries”, indica la especialista.

Mantenga limpio su cepillo

Según la Asociación Dental Americana (ADA, por sus siglas en inglés), el cepillo de dientes se debe reemplazar cada tres o cuatro meses para evitar la proliferación de bacterias. Además, es necesario secarlo bien después de usarlo y guardarlo en un estuche, preferiblemente con agujeros de ventilación para que la humedad no genere hongos. Si alguien en la familia tiene síntomas o padece covid-19 debe guardar su cepillo en un lugar diferente, así como sus otros objetos personales.

Estas iniciativas son útiles y su efecto se verá a largo plazo en el medio ambiente, pero la especialista hace énfasis en que “el cuidado dental depende de una adecuada técnica y frecuencia del cepillado, que debe ser tres veces al día con el uso respectivo de la seda dental, mínimo una vez al día; todo esto acompañado por una dieta balanceada”.

Cuidados para los cepillos de bambú

Algunos consejos para cuidar este tipo de cepillos, que comparte Troiss Save The Planet desde su iniciativa ecológica: grandes cambios, pequeñas acciones.

  • Se debe secar y sacudir después de su uso.
  • No dejarlo en un vaso con agua.
  • No guardarlo húmedo.
  • Desinfectarlo antes de su uso. Para esto hay que dejarlo reposar diez minutos en agua y bicarbonato.
  • Este cepillo también se debe reemplazar cada tres o cuatro meses.