Mamá después de los 35 años Mamá después de los 35 años

Mamá después de los 35 años

CON TU CUERPO 1 June, 2015 María Alejandra Tavera


Postergar la maternidad puede generar riesgos para la madre y el bebé. El control prenatal y hábitos saludables ayudan a llevarlo a feliz término.

Asesor Gustavo Adolfo Vásquez, ginecobstetra

Algunas mujeres deciden postergar la maternidad hasta después de los 35 años, ya sea por motivos profesionales, personales o porque después de intentar concebir de forma natural, no logran hacerlo y deciden acceder a tratamientos especiales.

Sin embargo, a partir de esta edad, los óvulos comienzan a envejecer y se disminuye la posibilidad de que sean fecundados. Además, aumenta el riesgo de que se presenten embarazos múltiples (mellizos o gemelos), abortos espontáneos o alteraciones cromosómicas.

Por eso, es importante que una mujer que opte por ser madre en un ciclo de vida posterior a los 35 años, se realice un chequeo general que garantice que tiene las condiciones aptas para enfrentar un embarazo, y siga una rutina que integre los cuidados necesarios para minimizar riesgos, como no fumar, controlar el peso, realizar actividad física y chequear constantemente la tensión arterial.

“Muchos de los embarazos a esta edad, se desarrollan sin problemas. Pero es necesario que la mujer reciba atención del especialista desde que planea tener un hijo. Así se identifican factores de riesgo y evitan complicaciones de salud para ella y el bebé”, señala el ginecólogo Gustavo Adolfo Vásquez. Las mujeres normalmente experimentan una disminución de su fertilidad entre los 30 y 35 años. Muchas de ellas también padecen enfermedades como diabetes, problemas renales y afecciones cardiacas, que pueden afectar un embarazo e incidir en el desarrollo de males como la diabetes gestacional (que hace que el bebé tenga un gran tamaño y sufra lesiones durante el parto), alta presión arterial, inconvenientes en la placenta, partos de riesgo, hemorragias y alumbramiento prematuro.

¿Cómo minimizar el riesgo?

Adecuados cuidados prenatales y hábitos saludables, pueden ayudar a reducir ciertos problemas que se presentan en un embarazo después de los 35 años. Comer alimentos sanos, realizar deporte y evitar el alcohol, las drogas y el cigarrillo, son prácticas básicas que debe llevar a cabo una mujer gestante que atraviese por esta edad.

También se recomienda no tomar medicamentos o suplementos a base de hierbas, sin consultar previamente su uso con un médico o ginecólogo encargado de asesorar el proceso de gestación.

“Es muy importante administrarle ácido fólico a la futura madre para disminuir posibilidades de malformaciones. Si es su primer embarazo, debe dosificarse cuatro semanas antes de iniciar la gestación. En cambio, si hay antecedentes de embarazos problemáticos, tiene que ser aproximadamente tres meses antes de la fecundación”, señala Vásquez.

Para saber si el bebé presenta algún tipo de anomalía, la mamá tiene que someterse a una serie de exámenes que logren detectar a tiempo cualquier alteración.

Aparte de los chequeos prenatales, fundamentales durante los primeros cuatro meses, la mujer debe realizarse una prueba de marcador genético (prueba de sangre), entre las nueve y once semanas de gestación. Así mismo, es necesario que se le practique una ecografía, entre las semanas once y trece de embarazo.