¿Mi hijo está creciendo bien? ¿Mi hijo está creciendo bien?

¿Mi hijo está creciendo bien?

CON TU CUERPO 1 Junio, 2015 María Alejandra Tavera


Diversos factores influyen en el crecimiento de un niño. Una mala nutrición y la falta de atención y afecto, son una de las causas más comunes de los problemas de desarrollo.


Asesor John Lennin Arango Almeida, Pediatra.

El primer año de un niño es el más importante en términos de crecimiento y desarrollo. Durante este tiempo, un pequeño debe alcanzar un peso, talla e índice de masa corporal, que sean óptimos para afrontar la vida de forma saludable. Después de sobrepasar esta barrera, la tasa de crecimiento se reduce a la mitad y suele ser homogénea y lenta. Sin embargo, pueden presentarse variaciones que deben ser diagnosticadas y tratadas de forma adecuada, si se quiere garantizar un buen desarrollo del infante.

“A los padres se les culpa, pero no se les educa. Por eso, el papel del pediatra es fundamental. Debe realizarse acompañamiento permanente durante el primer año. Es decir, se debe visitar al especialista por lo menos una vez al mes”, señala el pediatra John Lennin Arango Almeida.

La talla y el peso bajo en niños, pueden ser sinónimo de que algo no anda bien con su salud o entorno, señala que se está presentando un retraso en la velocidad de crecimiento.

Para conocer la causa de este inconveniente, es necesario evaluar si hay problemas de alimentación, afecciones hormonales, periodos de convalecencia por enfermedades, dificultades en el entorno familiar o condiciones de vida que es determinar. Los factores genéticos también representan una gran influencia en las características de desarrollo de un pequeño.

Al niño se le debe realizar una chequeo mensual, en el que se elabore una curva de crecimiento, que informe con detalle si evoluciona de forma adecuada. Este recurso se analiza con base en la tabla de crecimiento que establece la Academia Americana de Pediatría. Al compararse las medidas de un niño con revisiones médicas anteriores y el estándar estipulado por los expertos, se puede determinar si el pequeño sigue un patrón de desarrollo saludable.

“Lo más importante es que se pueda verificar si el niño está creciendo de forma apropiada de acuerdo con su edad. Esta información se debe contrastar con detalles epigenéticos. Es decir, con datos sobre su entorno de desarrollo”, señala Arango.

Carencias afectivas

Episodios de estrés o traumas emocionales, pueden afectar de forma notable el crecimiento de los niños. Su desarrollo no se limita solo a una buena alimentación y correctos hábitos de vida. Es fundamental que los pequeños reciban toda la atención necesaria por parte de su familia, que tengan acompañamiento, aprendizaje y diversión a través del juego, y accedan a recursos de estimulación cerebral y muscular con música o deporte.

Un embarazo no deseado, padres trabajadores sin mucho tiempo para compartir con su hijo, o una persona a cargo del bebé que no está capacitada para cuidarlo adecuadamente, son algunas de las razones que más problemáticas generan en el crecimiento de un niño.
La falta de amor y unión del núcleo familiar logra desencadenar una serie de dificultades para un niño, que a veces concluyen en graves enfermedades físicas y psicológicas. Para crecer, un pequeño no solo necesita dormir bien y aprender a comer. Es vital que se sienta amado, respetado y cómodo en el ambiente en el que se desarrolla •

Alimentos que debe consumir un niño durante la primera infancia

proteína
Elija pescado, pollo, fríjoles y nueces. Limite la cantidad de carne roja y el queso. Evite la tocineta y los embutidos.

vegetales
La mayor cantidad de vegetales y la mayor variedad cuentan a la hora de consumirlos. Las papas fritas no cuentan.

frutas
Aumente el consumo de frutas de todos los colores. Mejor si se consumen enteras y no exprimidas en jugos, para tener todos los nutrientes.

granos enteros
Opte por el arroz y la pasta integral que incluyen más nutrientes. Limite el consumo de granos refinados como el pan blanco.

grasas
Utilice aceites vegetales (oliva o canola) para cocinar, o para acompañar como aderezo en las ensaladas. Evite las grasas trans en los alimentos procesados.

bebidas
Beba agua ojalá sola, sin azúcar añadidos. Limite la ingesta de leche a 1 ó 2 vasos por día. Incluya 1 vaso de jugo. Evite bebidas azucaradas o gaseosas.