No pierda el control ante una fractura No pierda el control ante una fractura

No pierda el control ante una fractura

CON TU CUERPO 1 Abril, 2016 María Alejandra Echeverry


Una caída, un mal apoyo o un golpe pueden originar fracturas de huesos en los niños. Manejar y comprender mejor esta situación es vital para que la recuperación sea exitosa.

ASESOR
JUAN CARLOS CASTRO LEAL
Ortopedista
Adscrito a Coomeva Medicina Prepagada

Los niños suelen correr por todas partes, saltar y tropezarse con algunas cosas. Es posible que frecuentemente se presenten accidentes protagonizados por la fractura de uno de sus huesos. Esta condición debe tratarse con calma y atención si se desea asegurar una buena recuperación, sin secuelas comprometedoras.

revista-salud-coomeva-con-tu-mente-11Las fracturas en los niños son situaciones habituales, que normalmente se solucionan sin complicaciones. La recuperación de los huesos de los pequeños es mucho más sencilla que el tratamiento para los adultos, pues sus extremidades son más elásticas y porosas, con mayor capacidad para regenerarse gracias a su estado de crecimiento.

El ortopedista Juan Carlos Castro Leal señala que el rompimiento de huesos más frecuente en los niños es conocido como “fractura en tallo verde”. Se presenta cuando los huesos no se quiebran completamente sino que se desvían o tuercen un poco en los extremos. Esta rotura se da comúnmente en el cúbito y el radio. No hay desplazamiento de los huesos y su recuperación no es complicada.

3 a 6 semanas de quietud, con la ayuda de una férula o yeso, es el tratamiento óptimo cuando hay fractura.

Si se sospecha que hay una fractura, el niño manifiesta dolor y la zona afectada está hinchada, se debe acudir al médico inmediatamente.

Aunque sus huesos suelden más rápido que los de un adulto, es necesario adelantar un procedimiento de inmovilización para la recuperación. La extremidad afectada debe permanecer en quietud, la mayoría de las veces con ayuda de una férula o yeso, de tres a seis semanas.

Sin embargo, en ocasiones es necesario recurrir a la intervención quirúrgica para sanar. Este tratamiento solo se realiza cuando hay fracturas abiertas, es decir, cuando el hueso rompe la piel y se exhibe en el exterior. También se adelanta en caso de que exista un desplazamiento o los huesos necesiten una alineación que no se puede lograr de forma manual.

¿CUÁL ES LA MEJOR INTERVENCIÓN?

Depende del tipo de fractura que se presente. Hay rompimientos que con reposo, sanan sin problema. El especialista es el encargado de elegir, orientar, supervisar y controlar el tratamiento adecuado.

No es necesario someter al niño a prácticas o medicamentos particulares para que la recuperación de la fractura sea la correcta. “El hueso tiene la capacidad de soldar por sí solo. Lo único que requiere es inmovilización, que el pequeño no realice movimientos bruscos y mantenga quieta la extremidad afectada”, indica el especialista.

Cuando se quita el yeso o el sistema de inmovilización de la extremidad fracturada, las articulaciones pueden permanecer un poco rígidas. La mayoría de las ocasiones esta inflexibilidad desaparece con el tiempo, sin necesidad de terapia física.

Aunque los huesos de los niños solden más rápido que los de un adulto, es necesario adelantar un procedimiento de inmovilización para la recuperación.

No obstante, el médico debe acompañar el proceso de recuperación para determinar si es necesario algún otro tipo de intervención. Cuando hay un procedimiento quirúrgico, el niño tiene que recibir todos los cuidados postoperatorios necesarios y la terapia que se requiera.

Algunas veces, la fractura afecta el cartílago de crecimiento del hueso. En este caso, el especialista le hará un seguimiento al pequeño para asegurar que su crecimiento siga el curso normal •

TIPOS DE FRACTURAS DE HUESOS EN LOS NIÑOS

FRACTURA EN TALLO VERDE

El hueso no se quiebra completamente. Se tuerce en los extremos.

FRACTURA DE TORUS

También se conoce como fractura de toro, fractura en rodete o caña de bambú. No se presenta desplazamiento del hueso, pero se comprime su capa superior y el otro lado se dobla hacia el cartílago de crecimiento.

FRACTURA DEL CARTÍLAGO DE CRECIMIENTO

Se presenta cerca de los extremos de los huesos. Puede afectar el crecimiento de ese hueso.

FRACTURA METAFISIARIA

La fractura cruza el cuerpo del hueso.