“Perdonar es sanar”: Claudia Palacios “Perdonar es sanar”: Claudia Palacios

“Perdonar es sanar”: Claudia Palacios

CONTIGO 10 Febrero, 2016 María Alejandra Echeverry


La reconciliación ayuda a la paz mental como plantea la periodista en su nuevo libro Perdonar lo imperdonable.

Perdonar es un proceso que conduce hacia la sanación mental y física. Así lo aseguró la reconocida periodista, Claudia Palacios, a propósito del reciente lanzamiento de su libro Perdonar lo imperdonable: crónicas de una paz posible, en una edición de Planeta, patrocinada por Coomeva Medicina Prepagada.

Son 126 crónicas y entrevistas con víctimas y victimarios en las que plantea que los colombianos tienen un rol en la construcción de la paz. En entrevista exclusiva con la Revista Salud Coomeva, Palacios habló sobre el aporte del texto en la salud mental de los colombianos, partiendo de hechos de perdón y reconciliación como los que allí se pueden leer.

¿Por qué toma la decisión de escribir este libro?

“Luego de ocho años por fuera de Colombia, regresé al país, y esto coincidió con el inicio del proceso de paz y la polarización, por cuenta de este hecho. No me sentía con la autoridad de decir qué sector tenía la razón, lo cual generó en mí la necesidad de comprender en profundidad este proceso y entonces empiezo a buscar fuentes. Allí encuentro historias que, si bien algunas son conocidas por el país, siento que no se les ha dado la importancia que merecen”.

¿Cómo llega a esas historias?

“En principio hablé con organizaciones gubernamentales que trabajaban con víctimas y victimarios, entre las cuales se encuentran La Unión para las víctimas, la Agencia Nacional para la reintegración, fundaciones y diversas ONG. A medida que adelantaba las investigaciones conocí una infinidad de organizaciones que representan los intereses de las víctimas de las 21 tipos de violencias que se han registrado en el país como consecuencia del conflicto armado. Logré hablar con más de 126 personas”.

¿Qué conclusiones saca luego de hablar con ellos?

“Lo primero que logro establecer es que todos tienen la razón. Es decir, que quienes apoyan el proceso de paz y quienes no lo hacen, también tienen la razón. Todos con argumentos distintos pero válidos, así muchos no los compartan. Al mismo tiempo, me doy cuenta de que nada exime a nadie de ser un constructor de paz activo y directo. Finalmente, logro comprender que la garantía de una paz sostenible no está en la firma de un papel, sino en un proceso interno e individual de cada colombiano, así como el que han hecho estos actores del conflicto por medio del arte, la fe, el deporte el instinto de superación, etcétera”.

¿Cómo realiza la selección de sus historias en el libro?

“Yo era consciente que debía tener un límite y de manera arbitraría escogí tres historias por cada uno de los 21 tipos de violencia, sabiendo que ya eran 63 historias y, que a estas, se les iban a sumar entrevistas con protagonistas de procesos de paz anteriores como expresidentes, excomisonados, exguerrlleros y expraramilitares. Puse además comunes denominadores o puntos de encuentro como el amor, la mujer y otros que se ven en cada uno de los diez capítulos del texto”.

¿Cómo cree que impacta este libro a la sociedad colombiana?

“En la retroalimentación recibida en las distintas presentaciones que he hecho del libro en todo el país, he visto que se cumple el objetivo porque la gente cuando recibe el mensaje entiende que tiene que aportar a la paz y que para ello no debe cambiar radicalmente su vida, sino que debe responder a la pregunta ¿Qué puedo hacer desde mi rol para contribuir a la paz? En este sentido creo que el libro tiene como propósito servir como detonante para que las personas generen ideas que aporten para este propósito. Debemos entender que en un país con el desafía de la paz no basta con ser ciudadanos de bien y pagar nuestros impuestos, no robar, no matar y entregar donaciones en la iglesia, sino que debemos entrega más para tener un verdadero país en paz a futuro”.

¿En qué aportan el perdón y la reconciliación a la salud mental de los colombianos?

“Esto es sanación. Como dicen las personas que en verdad han perdonado a sus victimarios, es que para ello se debe entender que el perdón no es hacerle un favor al victimario, es hacerse un regalo a uno mismo. Muchas de las personas que perdonan están pensando en la impunidad, tras un día o de 20 años de haber ocurrido el hecho victimizante, a pesar de que el victimario ya está muerto o está en la cárcel. Si deja eso a la justicia, la ley de Dios o la vida misma, puede empezar a sanar e incluso encontrar algo positivo de dicha situación que lo beneficie a el o incluso a su comunidad”.

¿Somos un país que perdona?

Yo creo que los 7 millones de víctimas que hay en el país, o ya han perdonado o están dispuestos a perdonar. Creo que quienes no lo han hecho es porque no han tenido la posibilidad de encontrar algo o alguien que los lleve de la mano como una familia amorosa, una comunidad solidaria, un buen amigo, un guía espiritual y/o psicológo; pero esas personas desarrollan a través de su deseo de salir adelante un instinto para entender con mayor facilidad de qué se trata el perdón. Quienes no hemos sido víctimas directas del conflicto nos cuesta más perdonar”.

¿Cómo cree entonces que podemos apoyar a estas víctimas?

“Debemos entender los sentimientos de rabia que nos generan los hechos violentos que se comenten a diario en el país, como una demostración de solidaridad para con las víctimas; pero es preciso canalizarla y usarla de una forma distinta a la de estar vociferando y expandiendo más el odio en el país. Creo que una víctima le sirve más que nosotros generemos acciones que les permitan a ellos superar su sentimiento legítimo de rabia e impotencia que tienen con sus victimarios”.

¿Qué te deja el libro a ti como persona?

“Creo que no he vivido nada similar a lo que tuvieron que vivir las personas que están en mi libro, por lo cual se me haría irrespetuoso decir que entiendo lo que le pasó, por ejemplo, a una mujer violada cuando nunca he pasado por esa situación. En ese sentido, opino que lo que me queda es la misma pregunta que quise generar desde el principio con este trabajo, de qué puedo hacer yo para aportar a la paz desde mi rol y, a pesar de haber escrito este libro, seguir generando ideas que le aporten a la paz que queremos todos. Paz siempre tiene una connotación positiva, lo que ha generado polarización es la frase ´proceso de paz´ que les gusta a unos y a otros no”.

¿Se podría pensar en una segunda parte de este libro?

“Si fuera por contar historias tocaría hacer una enciclopedia porque son siete millones de víctimas y 100 mil victimarios en la historia del país. Creo que mi labor no se enfoca en repetir el trabajo hecho sino en sensibilizar con estas historias compiladas en el libro a la gente. Por eso en los últimos días he recorrido el país contando este cuento en varias zonas en donde la gente no lee. Eso me la paso haciendo ahora; donde me quieran escuchar yo voy”.

¿Cuáles es el mensaje que quiere dejar con este libro?

“El primero de ellos es que la paz no es un papel que se firma. Segundo, que la paz de Colombia es una sumatoria de procesos individuales que todo tenemos la obligación de hacer, independientemente de la postura que tengamos frente al proceso. Tercero, que por impotentes que nos sintamos ante el gran desafío de la paz, todos tenemos algo que aportar y lo que hay que hacer es untarnos de esas colombias que no conocemos para saber qué es lo que tenemos que dar” •

Destacados

“El perdón no es hacerle un favor al victimario, es hacerse un regalo a uno mismo. El perdón y la reconciliación es sanación, como dicen quienes han optado por esto”.

Despiece

Perfil de la autora

Claudia Palacios es periodista y presentadora en W Radio y el noticiero CM&. Fue presentadora y reportera de CNN en Español durante diez años y del Canal Caracol por seis años. También es autora de otros libros, como ¿Te vas o te quedas?

Historias para leer antes de cruzar la frontera (Planeta, 2013).

En 2014 recibió el Premio de Periodismo Simón Bolívar a la mejor entrevista en radio con el tema perdón y reconciliación.

Es, además, panelista, moderadora y conferencista para diferentes medios e instituciones. Se graduó como periodista de la Universidad Javeriana de Bogotá.