Poner en acción la creatividad Poner en acción la creatividad

¿Qué sería de la vida sin la capacidad creativa? En cualquier circunstancia o momento este es el motor de la transformación y la posibilidad para expandir el potencial.

 

Asesores: Óscar Hernández Becerra
Diseñador industrial, maestro en Pensamiento Estratégico y Prospectiva
Luz Marina Vélez Jiménez
Antropóloga, magíster en Filosofía

 

Estar vivo es una condición que le permite al ser humano recrearse. Cada actividad que los individuos realizan está impregnada de creatividad: sin esta potencia innata, inevitable y universal el ser no llegaría a saber nada, ni podría hacer nada.

Estas máximas dejan el panorama muy claro: en cualquier momento de la vida, tanto en la calma como en aquellos de mayor movimiento, cambios y hasta crisis, es la creatividad la fuerza que impulsa la acción, que motiva la imaginación y que llama a la reinvención.

“La creatividad desarrolla la capacidad de resolución de problemáticas y el aprovechamiento de oportunidades, es una visión diferente que permite abordar los retos y todo el proceso de generación de ideas de una manera más amplia”, explica Óscar Hernández Becerra, jefe del Laboratorio de Creatividad Prospectiva de la Colegiatura Colombiana.

Entonces, en tiempos de coyuntura, ¿qué pasa con la creatividad? Luz Marina Vélez Jiménez, jefa del Laboratorio de Intervención Creativa para la Transformación Consciente de esta misma institución, responde con ejemplos tomados de la historia: “Ana Frank, escondida de los nazis, redactó su famoso diario. Beethoven, a pesar de su sordera, escribió piezas maestras de la música universal. Da Vinci, con astucia, para no ser censurado por la inquisición, encontró maneras para proseguir sus estudios de anatomía en cadáveres sin ser detectado. Gandhi sufrió discriminación por su origen y su color de piel, y logró graduarse como abogado en Gran Bretaña; y Marco Fidel Suárez, sin tener dinero, atendía a las clases por una ventana de la escuela y llegó a ser presidente de Colombia”.

Aprender algo nuevo o mirarlo desde diferentes perspectivas aporta para encontrar soluciones o para experimentar la cotidianidad de forma distinta. Gracias a las múltiples posibilidades del universo virtual muchas personas están dedicadas a aprender sobre miles de conocimientos abiertos y disponibles para todos; otras, desean ir a la esencia, a sí mismos, para regresar a lo que les genera paz y bienestar. O si no que lo digan famosos escritores para quienes encierros, voluntarios e involuntarios, les han dejado liberación creativa a través de sus más grandes obras.

bitácora para  explorarla

La antropóloga Luz Marina Vélez Jiménez diseñó una Bitácora de exploración creativa, una herramienta para la estimulación de la creatividad, a manera de reto diario. La exploración de la autocreatividad, explica, implica determinación y valentía, “un vaivén entre la memoria y la imaginación, un proceso de observación y expresión racional sensible de los matices de la vida y los estados del alma. Un horizonte insospechado para verse a sí mismo, inventarse, realizarse y acabarse, sin acabarse del todo nunca”. Invita, entonces, a siete días de reconocimiento y recreación del potencial creativo.

  1. Lunes de centramiento creativo Introspección. Ocuparse sensible y conscientemente del sentido de la vida, de una situación o de una emoción específica. Respirar, aquietarse, meditar, agradecer. Estimular la inteligencia interpersonal. Practicar la relajación guiada.
  2. Martes de dieta creativa Curiosidad. Jugar con los ingredientes de una receta, experimentar nuevas técnicas culinarias, cocinar acompañado, emplatar de manera diferente, sumar nutrición y placer. Estimular la inteligencia cinestésica-corporal.
  3. Miércoles de hábitos creativos
    Imaginación. Moverse, cambiar de palabras, de lugar y de dimensión. Pensar con fluidez, combinar ideas. Analizar la realidad desde una perspectiva diferente. Estimula la inteligencia naturalística. Pensar y jugar como niño.
  4. Jueves de sueños creativos
    Visualización. Combinar razón e intuición. Hacer visibles ideas, imágenes, sensaciones. Sustituir, combinar, adaptar. Considerar el absurdo, crear utopías. Estimula la inteligencia lingüística. Practicar escribir, dibujar y colorear los sueños.
  5. Viernes de relaciones creativas
    Inspiración. Reconocer, legitimar e interactuar con la singularidad del otro y lo otro. Fortalecer la confianza, pensar entre todos, dar y recibir. Detectar oportunidades. Estimula la inteligencia interpersonal. Practicar la escucha.
  6. Sábado de look creativo
    Reinvención. Cuidado y expresión de la imagen desde el propio potencial. A disfrutar el cuerpo como instrumento para sentir el mundo, vivirlo como espacio de poder y libertad. Además, estimular la inteligencia emocional.
  7. Domingo de ocio creativo
    Pasión. Revalorar el tiempo “libre” como experiencia estética. Activar los sentidos, la energía creativa. Comprensión de la lúdica, el entretenimiento y la diversión como asuntos afectivos individuales y colectivos. Estimula la inteligencia creativa.