Promesas no tan seguras Promesas no tan seguras

La utilización inadecuada de suplementos basados en plantas puede ir en contra de la acción de algunos medicamentos, agravar enfermedades o producir nuevas afecciones.

Asesor: Jorge Marín Cárdenas – Médico toxicólogo clínico

En el mercado es común ver artículos que se ofrecen como suplementos nutricionales o para aumentar el rendimiento físico y mental e incluso prometen tratar algunas enfermedades. Algunos de estos son la maca, la spirulina, el ginseng americano, la ashwagandha y el ginkgo biloba, que en la actualidad están por fuera de la farmacopea occidental. Jorge Marín Cárdenas, médico toxicólogo clínico, aseguró que “si bien son de uso tradicional, no hay estudios científicos suficientes que avalen el funcionamiento y los efectos de ellos en el organismo. Por tanto, no las recomiendo para manejar patologías orgánicas de base por el alto riesgo, especialmente, en enfermedades crónicas como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, epilepsia, hepatitis y problemas renales”. Si van a ser usados, aconseja la asesoría de un médico y que la marca de estos productos esté avalada y registrada por el Invima.

Tome las precauciones

  • La maca es una planta ancestral del Perú, compuesta por alcaloides, ácidos grasos y aminoácidos. Se utiliza para aumentar el rendimiento físico, la capacidad intelectual y para mejorar la resolución de cuadros gripales. Si se están tomando medicamentos, se debe consultar al médico antes de ingerirla, además, se recomienda que su uso sea hasta por cuatro meses porque aumenta el riesgo de daños hepáticos y alteraciones como la anemia.

 

  • La spirulina es un suplemento nutricional a base de algunas algas. Tiene alta cantidad de proteínas, vitaminas y minerales. Las personas la toman para detener la anemia y la pérdida de peso. Como la spirulina aumenta la actividad del sistema inmunológico, no se debe tomar si se tiene alguna enfermedad autoinmune, tampoco se debe consumir conjuntamente con anticoagulantes ni con medicamentos inmunosupresores.

 

  • El ginseng americano es una hierba que se usa para combatir el estrés, las infecciones, la anemia, el insomnio, y tiene propiedades que estimulan el rendimiento mental. Contiene ginsenosidas que disminuyen el nivel de azúcar en sangre; y polisacáridos que pueden afectar el sistema inmunológico. Es así como si está tomando medicamentos para la diabetes, al agregar ginseng americano, podría bajar demasiado el azúcar en sangre, además, como las ginsenosidas actúan como estrógenos en el cuerpo, no se debe usar esta sustancia si se tiene alguna afección relacionada con ellos; cáncer de mama o de endometrio. Evitarla, además, si se ingieren anticoagulantes como warfarina. Igualmente, tomar precauciones si se toman antidepresivos, medicamentos inmunosupresores; y estar alerta frente a las interacción con otras hierbas y suplementos que también disminuyen los niveles de azúcar en sangre. Se recomienda su uso hasta por seis meses para evitar daño hepático.

 

  • La ashwagandha es una planta conocida como el ginseng de la India y es originaria de Asia. Está compuesta por diferentes tipos de alcaloides, se usa para mejorar el rendimiento físico y mental, y para el manejo del estrés, el insomnio y la ansiedad. No se debe tomar si se tiene úlcera estomacal o alguna enfermedad autoinmune. Tampoco se debe ingerir conjuntamente con hormonas tiroideas, antidiabéticos, antihipertensivos, inmunosupresores o sedantes; e igualmente, con hierbas y suplementos que reduzcan la presión arterial y que puedan causar somnolencia.

 

  • El ginkgo biloba es un suplemento nutricional de origen asiático. Dentro de sus componentes están los flavonoides que tienen cualidades antioxidantes y los terpenoides que mejoran la circulación. Se usa para aumentar el rendimiento físico, la capacidad intelectual, y para problemas de sueño y ansiedad. Se debe evitar su consumo si se sufre de epilepsia, no se debe tomar conjuntamente con antidepresivos, medicamentos para la diabetes, anticoagulantes, fármacos para tratar afecciones del cerebro y medicamentos que se sinteticen en el hígado. Tampoco se debe consumir conjuntamente con la hierba de San Juan ni con las que diluyen la sangre para mejorar la circulación.

Lea también: ¿Son realmente necesarios los suplementos vitamínicos?