¿Qué tan malos son los esteroides anabólicos? ¿Qué tan malos son los esteroides anabólicos?

¿Qué tan malos son los esteroides anabólicos?

CON TU CUERPO 27 Enero, 2015 María Alejandra Tavera


Los esteroides anabólicos son sustancias sintéticas relacionadas con las hormonas sexuales masculinas. Promueven el crecimiento del músculo esquelético.
Asesora: Lina Marcela Restrepo Giraldo – Médica internista endocrinóloga

Algunos jóvenes que comienzan una rutina en el gimnasio con el objetivo de mejorar su estado físico y aumentar su masa muscular, deciden complementar el ejercicio con esteroides anabólicos para que sus músculos se desarrollen rápidamente. Pero si este tipo de prácticas se realizan sin una supervisión médica, pueden generar graves complicaciones de salud.

Los esteroides son sustancias sintéticas que imitan el efecto de los andrógenos, las hormonas sexuales masculinas (testosterona, androsterona y androstenediona). Estos componentes son responsables del crecimiento celular, especialmente en los músculos. Intervienen también en la producción de glóbulos rojos y la maduración del sistema óseo, optimizan energía física y mental y generan características físicas masculinas, como el vello corporal, la masa muscular y la voz gruesa.

Los anabólicos fueron desarrollados con el objetivo de complementar un tratamiento para el hipogonadismo, una afección que impide que los testículos produzcan suficiente testosterona para permitir el crecimiento y un correcto desarrollo motriz y sexual.

Actualmente, los médicos utilizan estas sustancias para combatir la pubertad tardía, la impotencia y el desgaste corporal generado por el virus del VIH y enfermedades crónicas. Sin embargo, los especialistas no recomiendan en ningún caso usar anabólicos sin prescripción médica previa. Si el paciente no tiene un diagnóstico clínico que requiera este tratamiento, el riesgo para la salud es inminente.

“Las personas abusan del uso de esteroides para aumentar la musculatura o reducir la grasa corporal. También los emplean para mejorar la energía física y mental, o el desempeño sexual. Incluso, los han utilizado para potenciar el rendimiento de los deportistas, aunque son detectados como dopaje y acarrean algunas sanciones”, asegura Lina Marcela Restrepo Giraldo, médica internista endocrinóloga.

La automedicación genera diversas contraindicaciones que ponen en peligro la vida. Agresividad, violencia, cambios súbitos de humor, alopecia, acné, disfunción sexual, alteraciones hepáticas, vómito, crecimiento del tejido mamario, aumento del colesterol, trastornos de la glucemia y de los glóbulos rojos, son algunos de los síntomas y problemas que desencadena un uso indebido de anabólicos. Estos esteroides se pueden consumir por vía oral, con inyección intramuscular o en cremas. Quienes abusan de estas sustancias, consumen dosis entre diez y cien veces mayores a las recetadas por los médicos.

El desconocimiento del empleo adecuado de los esteroides anabólicos, no es una condición exclusiva de un determinado grupo de la población. Es una situación que se presenta en hombres y mujeres de todas las edades que pretenden mejorar el rendimiento deportivo o que siguen pautas equivocadas de una cultura al cuerpo.

“Las consecuencias de los anabólicos también se presentan en mujeres. Los esteroides pueden causarles graves efectos, como la reducción del tamaño de los senos, voz gruesa, cambios menstruales, lesiones articulares y riesgo cardiovascular”, indica la doctora Restrepo.

La mayoría de estos efectos son reversibles si la persona deja de usar las sustancias. Pero algunos de ellos son permanentes o se presentan por largo tiempo. Los abusadores de esteroides pueden desarrollar síntomas del síndrome de abstinencia, cuando dejan de consumirlos. En este caso, se observan cambios en el estado de ánimo, fatiga, desasosiego, pérdida de apetito, insomnio, disminución del deseo sexual, depresión y anhelo vehemente por seguir usando estos componentes