Reconozca y actúe frente  al abuso sexual Reconozca y actúe frente  al abuso sexual

Reconozca y actúe frente al abuso sexual

CON TU MENTE 7 Diciembre, 2015 María Alejandra Tavera


Hablar de abuso sexual no es fácil.  Sin embargo, es un tema que debe ser tratado en familia y con los especialistas. Es clave conocer las pautas para prevenirlo o enfrentarlo adecuadamente.

ASESOR
Santiago Pérez
Psicólogo

El abuso sexual en jóvenes, hombres y mujeres, es una de las problemáticas más complejas que debe enfrentar una familia. Es una situación que con solo mencionarla, genera rabia y repulsión. Muchos, incluso, juzgan verbalmente con ira a los abusadores, y creen que es un asunto que le puede ocurrir a otros, no a ellos o al entorno conformado por sus seres queridos.

Es una realidad que trasciende cualquier límite. Se presenta en hombres y mujeres jóvenes, de diferentes edades. No tiene distinción de clase social ni religión. Es una práctica que violenta psicológica y físicamente a la víctima. Es un delito que no debe quedar impune ni custodiado por el silencio y el aislamiento, apalancados por la vergüenza y el miedo. Es un asunto que merece acciones rápidas y contundentes para evitar que se repita y cause más daño.

Por eso, es necesario reconocer algunos síntomas y señales que pueden dar cuenta de un abuso sexual. A veces, este delito es cometido por familiares o personas muy cercanas al núcleo familiar, también puede originarse a través de un contacto en redes sociales.

Quienes rodean a los jóvenes deben estar atentos a los cambios en su estado de ánimo y su forma de actuar, para descubrir a tiempo un abuso de este tipo y tratarlo de la mejor manera.

La gran mayoría de los jóvenes abusados, callan. No dan razón de su silencio, pero procuran no mencionar nada relacionado con esta situación. Pierden parte de su alegría y afán por descubrir. Evitan salir a la calle y se suspenden en medio del silencio.

Es un delito que no debe quedar impune ni custodiado por el silencio y el aislamiento, apalancados por la vergüenza y el miedo. Es un asunto que merece acciones rápidas y contundentes.

“El comportamiento del joven cambia cuando es abusado. Aparece la depresión y un silencio notable, generados por intimidación, sentimiento de culpa y miedo a la amenaza”, señala el psicólogo Santiago Pérez.

El abuso sexual en jóvenes se presenta de forma violenta. El adolescente es consciente de su sexualidad, por lo que sabe diferenciar claramente entre una caricia fraternal y una afectiva. El abusador debe acceder sexualmente a través de la fuerza. Amenaza y agrede a su víctima.

En este sentido, los cambios en la apariencia y las señales de violencia física son indicios de que se puede estar presentando un abuso sexual. Para corroborar las sospechas, es necesario dialogar con el joven, que él comprenda que es vital que diga la verdad y que el único objetivo siempre será su bienestar.

“Es fundamental que se establezcan procesos de interacción constante con el joven, en donde se generen lazos de confianza y afecto, con los que comprenda que hay personas a su alrededor que lo apoyan y consideran importante”, indica Pérez.

EL SENTIMIENTO DE CULPA

En la mayoría de los casos de abuso sexual en jóvenes, la amenaza principal del abusador es el sentimiento de culpa. Le hace creer a su víctima que tuvo la culpa del abuso, debido al uso de prendas demasiado llamativas, horas de salida y llegada, y amigos que frecuenta.

En este caso, la víctima prefiere callar para que sus padres no le digan que le advirtieron algo similar a lo que el abusador propone. Le da miedo enfrentar una realidad que supone que su familia le anunció.

A veces, el abusador también mezcla sentimientos filiales, alegando que debido al comportamiento de uno de sus familiares, el joven merece ser sometido al abuso. Juega con su voluntad y sentimientos. Lo manipula y somete con violencia.

La culpa es un sentimiento que le genera mucho dolor al joven. Una tristeza y rabia profundas que pueden durar por años. Desarrollar un proceso de atención psicológica, permite que identifique por qué es una víctima de este delito. Es un proceso en el que se debe confrontar y casi repetir la escena, para aliviar y evitar la generación del deseo de venganza, que puede desencadenar acciones que atentan contra la vida.

La psicología dice que una persona siente lo que piensa. Si se logra cambiar la idea respecto a lo que sucedió, su emoción podrá cambiar. El objetivo entonces es resignificar el acto abusivo para que cesen un poco el dolor y el sentimiento de humillación, y el joven elimine la idea de que es culpable, y acepte que necesita atención como víctima •

PREVENCIÓN
Alerta en la web

  1. La supervisión es importante, de lo contrario sus hijos podrían tropezar con contenidos que pueden asustarlos o confundirlos.
  1. Con filtros y herramientas de bloqueo podrá limitar el acceso a determinados sitios, palabras o imágenes. Algunas opciones sirven para el email y el chat.
  1. Muchos chicos de entre 8 y 12 años buscan frecuentemente información en línea. Ellos necesitan la atención y consejo de un adulto que los ayude a entender cuáles son las fuentes más confiables.
  1. Considere la posibilidad de establecer límites para la cantidad de tiempo y la frecuencia de sus actividades en línea.
  1. Enfatice el concepto de credibilidad: no todo lo que ve en internet es real.