Sepa cómo actuar si su hijo sufre una lesión en casa Sepa cómo actuar si su hijo sufre una lesión en casa

Antes de llevar al pequeño al médico, tenga en cuenta algunos conocimientos básicos que pueden ser de utilidad si el niño sufre un accidente en el hogar.

Proveer una atención médica básica es esencial si se tiene niños en casa. Ya sea por jugar en el hogar, por golpes por caídas o contra muebles, u otro tipo de lesión, es necesario saber qué hacer en ese momento y cómo prestar primeros auxilios a la mayor brevedad, antes de llevarlo a un centro de salud.

Como reglas generales, el portal HealthyChildren.org, de la Academia Americana de Pediatría, recomienda no mover a un niño que haya sufrido una lesión de cuello o espalda, así como asegurarse que el hogar sea lo más seguro posible y utilizar equipos de protección personal (como guantes y casco) siempre que la situación lo amerite.

Además, en lo posible, se recomienda a los padres tomar cursos para aprender RCP (reanimación cardiopulmonar). También podría pedirle al pediatra instrucciones para practicarlo en casa.

Un informe presentado por la Cruz Roja Colombiana recopila los accidentes más usuales que ocurren en niños y ofrece recomendaciones al respecto:

  • Sangrado: Aplicar compresión en la herida, lavarla y cubrirla con una venda es la mejor opción en este caso, para luego asistir al médico.
  • Quemaduras: Lo primero es retirar la ropa y los accesorios de la zona afectada, luego enfriar la herida con agua fresca y poner gasas o pañuelos mojados. Nunca aplique pomadas que no estén diagnosticadas por un especialista.
  • Atragantamiento: Evite dar golpes en la espalda, comprimir el abdomen del niño u ofrecerle agua. Lo ideal es estimular el mecanismo de la tos para que se siga produciendo.
  • Golpes: Lo conveniente es aplicar frío encima de la lesión. Si utiliza hielo, no lo haga de forma directa sobre la piel ni por más de 20 minutos.
  • Intoxicación: Si sospecha que el menor pudo ingerir una sustancia tóxica, no intente provocar el vómito, ni neutralizar el tóxico con leche, aceite u otra sustancia. Reconozca síntomas como dificultad para respirar, quemaduras alrededor de la boca, vómito, somnolencia o alteraciones del comportamiento, y acuda a un centro médico con rapidez.

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