Si quiere una piel sana aléjese del bronceado Si quiere una piel sana aléjese del bronceado

 

Una práctica popular que puede ser contraproducente para su salud. Entérese por qué debería evitar hacerlo.

Protegerse de la radiación solar durante todo el año, y en todos los climas, es importante para evitar exponerse a rayos dañinos y que aumente su riesgo de padecer problemas de salud como melanoma y otros tipos de cáncer de piel.

Por eso, broncearse ya sea al aire libre o en interiores con una cama solar, no es saludable en absoluto pues significa exponerse de forma prolongada a rayos UV, según indican los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de EE.UU.

Asimismo, las lámparas y las camas de bronceado artificial que prometen al usuario una piel dorada durante todo el año, implican un riesgo para la salud. De acuerdo con Sharon Miller, científica de la FDA y experta en bronceado y radiación ultravioleta, “la exposición a estos rayos es como una amenaza a la piel, la cual responde en defensa propia produciendo más melanina (un pigmento que oscurece la piel). Con el tiempo, este daño producirá una piel prematuramente envejecida y, en algunos casos, cáncer de piel”, señaló la especialista.

En 2009, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) ubicó los aparatos de bronceado en la categoría más alta de riesgo de cáncer y recomendó prohibir el bronceado artificial a menores de 18 años.

¿Hay alguna alternativa segura?

Existen productos como aerosoles, bronceadores o curtidores sin luz solar, que son considerados productos cosméticos para usarlos sobre la piel. La Sociedad Americana del Cáncer no considera que causen daños cuando se usan apropiadamente.

Según la entidad, estos son aplicados como lociones o cremas “que interactúan con proteínas que hay en la superficie de la piel para originar un color más oscuro”. Sin embargo, tras algunos días el color del bronceado comenzará a disiparse.

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