Los nacidos, llamados forúnculos, son originados generalmente por las bacterias Staphylococcus aureus u otros hongos que se encuentran en la superficie de la piel.
Y es el daño en el folículo piloso lo que ocasiona que la infección penetre más profundamente dentro del tejido. El portal MedlinePlus explica que los nacidos pueden presentarse en cualquier parte del cuerpo, siendo más comunes en la cara, cuello, axilas, nalgas y muslos. Esta afección puede ocurrir una sola vez o ser un problema recurrente (crónico). Ver también Siete claves para la salud de la piel.
Una protuberancia del tamaño de una arveja, pero que puede ser hasta del tamaño de una pelota de golf, centros blancos o amarillos, diseminación a otras zonas de la piel o fusión con otros nacidos son algunos de los síntomas más comunes de su aparición, sumados a fatiga, fiebre, indisposición general, picazón antes de que aparezca y enrojecimiento de la piel. Ver también Erisipela: bacterias que atacan la piel.
Los forúnculos pueden sanar por sí solos después de un período de picazón y de dolor leve. Sin embargo, es más común que se vuelvan dolorosos a medida que se acumula pus, por lo que necesitan abrirse y que sean drenados por personal médico y utensilios esterilizados, con el fin de que sanen. Evite apretarlo o tratar de cortar para abrirlo en casa. En este último caso, lo recomendable es aplicar compresas húmedas y calientes varias veces al día para acelerar el drenado y la curación, así como visitar al médico para que le recomiende el tratamiento más adecuado.