Un abdomen sano sin excesos Un abdomen sano sin excesos

Después de los 40 años de edad el metabolismo se ralentiza, lo que ocasiona que la grasa se acumule más fácilmente en esta zona del cuerpo.

Asesora

Alicia Sofía Donado de Romero, Nutricionista, adscrita a Coomeva Medicina Prepagada

En teoría, los excesos de comida llevan al aumento del perímetro abdominal y al incremento del riesgo cardiovascular. En la práctica, consumir más calorías de las requeridas con base en alimentos ricos en carbohidratos simples, como bebidas azucaradas, y grasas saturadas, tales como papas fritas, hace que sea más fácil el depósito de grasa en el abdomen, así como el incremento de sufrir enfermedades del corazón. En los hombres es más notorio este aumento de grasa, sobre todo, alrededor de la cintura. En las mujeres se concentra generalmente en glúteos, muslos y brazos.

Esta condición, sin embargo, podría ser mayor en la denominada mediana edad, después de los 40 años, cuando el cuerpo empieza su maduración y cambia debido a las condiciones biológicas y el sedentarismo que, generalmente, se asocia a esta etapa de la vida.

En una explicación más simple, el metabolismo, así como la apariencia física y cognitiva, no vuelven a ser los mismos, por tanto, los hábitos alimenticios y la rutina de ejercicios son ahora más indispensables para mantener una figura y una nutrición adecuada.

Aprender a conocerse

“Hay que diferenciar entre lo que es normal y los estereotipos que nos venden”, explica la nutricionista Alicia Sofía Donado. Así, características como el índice de masa corporal, el peso, la altura, el perímetro de cintura, entre otros aspectos, pueden definir un diagnóstico del estado de salud de cada individuo. Valores y rangos científicos que, además, indicarían que algo no está bien, lo que permitirá precaver la aparición de enfermedades cardiovasculares, de hígado graso, de resistencia insulínica y de diabetes, posteriormente.

“Todos los cuerpos son diferentes entre sí, hay individuos que tienen una condición física distinta y unos factores genéticos asociados que también deben estudiarse. Las caderas, los glúteos, los brazos y las piernas son otras zonas donde se puede depositar esa grasa. Estas concentraciones no representan un mayor riesgo para la salud, como sí las acumuladas en el abdomen y la espalda”, agrega Alicia Sofía. Esto, en razón a que esa grasa del estómago rodea los órganos internos vitales como el corazón y el hígado.

Evitar el consumo de alimentos procesados con alto contenido graso y de azúcares refinados, reducir el estrés y ejercitarse de manera regular, son los mayores factores de prevención para evitar el ensanchamiento del abdomen y no padecer esa impotencia que produce el tener que dejar de lado ese pantalón que tanto le gustaba. A continuación, algunas precisiones sobre el tema

Una acumulación de grasa

alrededor del abdomen contribuye al estrechamiento y endurecimiento de las arterias, algo que no pasa con la grasa en las caderas.

Algunas diferencias

A menudo, los cambios hormonales aceleran el aumento de la grasa abdominal. Después de la menopausia en las mujeres y de la andropausia en los hombres, el cuerpo produce menos hormonas sexuales. Este cambio puede dar lugar a una variación en el depósito de grasa.

¿Cuándo las medidas preocupan?

El perímetro abdominal es un registro antropométrico (relacionado a las medidas corporales) que permite determinar la grasa acumulada en el cuerpo. En la mujer es de 86 centímetros y en el hombre de 92 centímetros. Si se superan, hay un incremento de grasa al que se debe prestar atención. Para tomar esta medida, la persona debe estar de pie y, después de haber expulsado el aire, rodear su abdomen con la cinta métrica a la altura del ombligo.

 ¿Obesidad abdominal?

Periférica o ginoide: grasa acumulada en glúteos, muslos y brazos. Se da, generalmente, en mujeres.

Central, abdominal o androide. Grasa concentrada en el abdomen y se presenta, sobre todo, en los varones.