Viajar y trabajar, en la agenda de los nómadas digitales Viajar y trabajar, en la agenda de los nómadas digitales

Este estilo de vida implica laborar de manera remota, normalmente haciendo uso de la tecnología, para explorar diferentes destinos.

Asesora: Johanna Villa
Psicóloga

Si bien modalidades como el teletrabajo y el trabajo remoto existen desde hace tiempo, a partir de la pandemia por covid-19 muchas más personas se dieron cuenta de que prefieren estas dos formas en vez de las rutinas de la oficina. Así lo confirma un informe del diario BBC Mundo, donde además se afirma que las migraciones de los nómadas digitales, por ejemplo, sean nacionales o internacionales, tienen el potencial de enriquecer las comunidades y cultivar vidas laborales más satisfactorias.

Así es el caso de Enrique Escobar, boliviano y ciudadano canadiense, ingeniero de sistemas y nómada digital desde hace dos años. Su curiosidad y su gusto por la cultura latinoamericana lo impulsaron a dejar un puesto fijo y emprender la travesía. “Decidí optar por un estilo de vida con más flexibilidad, que me permita viajar cuando quiera y estar en la ciudad que quiera; conocer y vivir, tener contacto con la gente”, comenta. Hasta el momento, esa determinación lo ha llevado de vuelta a su país natal, a diferentes municipios de Colombia y próximamente a otros lugares en Panamá y México.

Por su parte, la psicóloga Johanna Villa cuenta que dicho fenómeno se ha contemplado como un sueño, o incluso un ideal, principalmente por las libertades que otorga pues “así es posible generar recursos y viajar al mismo tiempo”. Igualmente destaca que la pandemia, como momento vital, hizo que cada quien reflexionara sobre diferentes aspectos de la existencia: las metas, la ocupación, las relaciones, etc. y de esta manera determinar qué tan satisfactorios son en realidad. “La pandemia contribuyó a reforzar este estilo de vida al replantearse y ver otras posibilidades que abre el trabajo digital, por ejemplo en campos como tecnología, desarrollo, comunicaciones, mercadeo, etc. Y las empresas en el mundo también están brindando esas oportunidades al ver la funcionalidad y beneficios de las labores a distancia”, añade.

En definitiva, algunos jóvenes y adultos jóvenes, principalmente, se sienten atraídos por una vida más libre, que no solo consista en cumplir horarios o asignaciones, sino en poder experimentar más aventuras, explorar nuevos escenarios y costumbres. Sin embargo, como relata la experta, también hay destinos con más cualidades y condiciones para los nómadas digitales, por las facilidades de conexión, seguridad, huso horario y demás. Otra realidad es que quienes provienen de países del Primer Mundo, con economías más sólidas, o que desempeñan funciones en empresas de estas regiones, tienen la posibilidad de una gran calidad de vida en países de menores recursos.

Pertenencia temporal

Algo como no tener una rutina suena como una utopía, sin embargo, la psicóloga Johanna Villa explica que los seres humanos también necesitan de cierta estabilidad para establecer hábitos más saludables, tanto para el trabajo como en general. “En ocasiones, también pueden tener contratos con menos continuidad o buenas condiciones. Al igual que la necesidad de vivir todo al máximo: como se está viajando se quiere trabajar, ir a lugares, conocer gente… Todo esto puede causar estrés y ansiedad”, dice.

Sumado a lo anterior, “el burnout (síndrome de desgaste profesional) no solo le ocurre a quienes están en una oficina, sino también cuando se realiza una mayor cantidad de actividades sin suficiente descanso”, indica Villa. La psicóloga además habla de la necesidad de pertenecer, no esencialmente a un lugar determinado, sino que al cambiar constantemente de ubicación, y por ende de estilo de vida, los vínculos también varían y de cierta manera se ratifica el sentimiento de soledad. “En ocasiones puede pasar que se conoce muchísima gente, pero no se hacen conexiones profundas”, señala.

Finalmente, también son muchos los conocimientos, los aprendizajes y las ganancias que engloban la experiencia de ser nómada digital. Por su parte, la psicóloga comenta que generaciones como la millennial rompe varios paradigmas anteriores, que implicaban mayor estabilidad y permanencia, por ejemplo en cargos y empresas. Frente a la viabilidad para ser nómada digital, si bien hay un factor de la edad que influye, la decisión tiene que ver más con la configuración familiar, pues no es tan sencillo cuando hay pareja e hijos, por ejemplo. “No creo que ser nómada digital sea algo exclusivamente millennial, sino más una atracción por expandir los horizontes. Viajando soy yo mismo, a mi gusto y sin pretensiones, mi trabajo está por fuera”, dice Enrique Escobar.

En esencia, al abandonar la necesidad de permanecer siempre en un mismo lugar se abre un estilo de vida más libre y flexible.

Otras maneras de conocer

Sin duda, viajar es un sueño bastante común para muchos y también hay diferentes formas de lograrlo a través de prácticas laborales o pasantías en el exterior, al aplicar para cursos cortos o estudios de más largo alcance y realizar voluntariados.  Inclusive apoyando a las poblaciones locales al conseguir un trabajo remoto. Por ejemplo, el ingeniero de sistemas y nómada digital Enrique Escobar, junto a personas extranjeras y locales, constituyó en Medellín un grupo de voluntarios que realizan iniciativas para apoyar emprendimientos y a las comunidades menos favorecidas. Por eso, si el propósito es explorar el mundo, más allá de unas vacaciones, es importante contar con la asesoría adecuada, hay agencias oficiales constituidas para dicho fin, otra opción es preguntarle a alguien de confianza por su experiencia y analizar todas las condiciones y requisitos de cada destino. Fundamental es evitar consultar fuentes dudosas y creer en ofertas de viaje o trabajo en el extranjero demasiado generosas y poco confiables.