Viajeros más conscientes Viajeros más conscientes

Con acciones sencillas, los viajeros trotamundos, que van de un lugar a otro, velan por su salud mientras disfrutan experiencias únicas.

 

Asesor: Elkin Arango Vélez
Médico y cirujano, especialista en Medicina del Deporte

 

Cuidar la salud mientras se viaja no requiere de grandes esfuerzos, pero, sin duda, asegurará un recorrido más placentero. Hidratarse de forma adecuada o cuidar el peso de la mochila, pueden ser asuntos determinantes durante la travesía entre países o continentes.

Inclusive, antes de emprender el viaje es necesario informarse si para ingresar al destino elegido se requiere de alguna vacuna, esto evitará que se contraigan infecciones que puedan prevenirse. Y tan vital como tener el esquema de vacunación al día, será mantener siempre llena la botella con agua, pues hidratarse es el paso uno para viajar saludable.

El médico del deporte, Elkin Arango Vélez, afirma que cuando la persona se deshidrata, no solo se resecan los labios y la lengua, y la orina puede tornarse muy amarilla, sino que se siente fatiga e irritabilidad y podrían darse mareos y visión borrosa. “No se debe esperar a tener sed, pues cuando esta se experimenta es porque hay una pérdida importante del agua corporal. Es necesario tomar líquido de forma constante y tener en cuenta que no en todos los sitios el agua es potable: es mejor verificar que el líquido sea de buena calidad”.

Con la alimentación alerta sobre tres asuntos: en territorios donde las preparaciones tienen cocciones diferentes respecto al país de origen hay que tener cuidado para no contraer infecciones; no saltarse comidas por ahorrar tiempo o dinero; y en caminatas extensas, evitar las abstinencias prolongadas.

“Hay individuos que consumen de todo y no les pasa nada, sin embargo, para otros no es igual. Es bueno informarse sobre qué alimentos se consumen en el sitio adonde se va a ir y alimentarse de forma adecuada. En los trotamundos, que transitan mucho, el gasto energético de su cuerpo se incrementa, entonces, no deben saltarse alimentos ni dejar de comer, porque esto puede traer complicaciones como hipoglicemias o cansancio, fenómenos que los llevarían, incluso, a tener que interrumpir su viaje”.

Buen acondicionamiento físico

En el deseo de conocer y abarcar el mayor número de lugares, muchos viajeros caminan gran cantidad de kilómetros al día. Cuenta el médico del deporte que es común ver personas que al llegar a otros países emprenden recorridos a pie de ocho o diez horas mientras que en su vida cotidiana son muy sedentarios. Algunos se frustran porque no pueden realizar todas las rutas que desearían al sentirse fatigados o se arriesgan a sufrir lesiones como un desgarro o contractura muscular, afectar las articulaciones o, en un peor escenario, caerse y sufrir una fractura. “La recomendación es que si se va a hacer un viaje que implicará un esfuerzo físico importante, se adelante un acondicionamiento físico previo, con dos componentes básicos: resistencia física y fuerza”.

En cuanto al peso de la mochila, insiste en que tanto para los viajeros expertos y entrenados como para aquellos que empiezan carrera como trotamundos, existe riesgo de afectaciones, pues cuando se hacen grandes esfuerzos durante períodos largos, pueden llegar las lesiones por sobreuso. “Aparecen las lesiones tendinosas, en la columna, problemas en los hombros o en las rodillas, porque pueden estar caminando sobre terrenos irregulares”. El entrenamiento físico de fuerza agrega, mejorará el desempeño, pero no hay que excederse.

Hablando de pequeños detalles, usar el calzado adecuado también debe estar en la lista. Aunque este depende mucho del tipo de terreno, es bueno llevar uno que tenga un correcto sistema de amortiguación, que sea flexible y que se ajuste bien, ojalá, inclusive, que le quede un poco grande al viajero, porque el pie tiende a hincharse y si el zapato se siente estrecho, se presentarán roces o dolores.

Y para completar la lista de chequeo para el autocuidado durante el viaje, no debe olvidarse una buena protección solar, unas gafas con filtro ultravioleta y, aunque se desee alargar el día con más y más actividades, descansar lo suficiente •

preparados para la aventura

  • Tener presente el seguro de viaje, vital en situaciones de riesgo, enfermedad o accidentes, más cuando el viajero se encuentra en un país con un idioma o cultura diferentes.
  • Empacar frutas o snacks saludables para consumir durante los recorridos y que el cuerpo tenga suficiente energía. Rastrear lugares con comida balanceada y de buen precio.
  • Parte de disfrutar el viaje, asegura, es también evitar caer en la ansiedad de tener que conocerlo todo de una vez. Esto hará que se tome con más tranquilidad, menos desgaste físico y se descanse cuando así se requiera.
Fuente: Juan Camilo Vélez Ortega, viajero por cuatro continentes y 40 naciones.
  • Investigar para planear mejor el viaje, entender la nación que se visita, disfrutar al máximo la experiencia y no perderse de lugares y rutas.
  • Empacar de forma inteligente, ser práctico y no agregar peso con lo que no es necesario.
  • Hacer una lista de lo esencial y almacenar en bolsas viajeras, a prueba de agua.
  • Previamente, prepararse en lo físico de una vez con los zapatos que se usarán para las caminatas o escaladas. También con la mochila, simulando el peso que se llevará.
  • Ser un viajero con conciencia ambiental y social. Conectarse con la naturaleza y ser responsable no solo con el entorno sino con el cuidado de sí mismo.
Fuente: Alejandra Ramírez Vidal , su pasión por los viajes la ha llevado a 51 países del mundo.

 

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